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  • Identificación del recurso: Capilla de San Juan Bautista
  • Localización: Barrio de Mestas (Tresanjuán), Arenas de Cabrales, Asturias
  • Estado de conservación: bueno, en uso
  • Informadores: Eulalia Moradiellos Gonzalo y otros vecinos.
  • Autora: Jana Hammoudeh Lombraña

La capilla de San Juan Bautista está en el barrio de Mestas, aunque los vecinos de toda la vida lo llaman Tresanjuán. Es un barrio pequeño y tranquilo de Arenas de Cabrales, con un carácter muy rural. La capilla no es grande ni llamativa desde fuera, pero tiene mucha historia dentro.

Su origen se remonta a la Alta Edad Media, cuando se construyó como capilla funeraria. Por eso estuvo rodeada de una necrópolis desde el principio, algo que hoy puede sorprender pero que entonces era bastante común: los muertos se enterraban cerca de los espacios religiosos. En el siglo XVIII fue reconstruida por los Escuderos de Arenas, una familia noble del concejo, y como prueba de ello sus armas heráldicas aparecen talladas en la clave de la bóveda interior. Durante la Guerra Civil el retablo barroco que tenía originalmente fue destruido, y se sustituyó por el neogótico de madera oscura que se puede ver hoy, que le da al interior ese aspecto tan recogido y sobrio.

Dentro de la capilla se venera a San Juan Bautista, que ocupa el centro del retablo, flanqueado por la Virgen de Covadonga y otras imágenes. Tanto la Virgen como el resto de los santos fueron comprados entre todos los vecinos del barrio, cada uno aportando lo que podía. Eso dice bastante de cómo se vive este sitio: no como algo ajeno, sino como algo propio. A día de hoy una señora del barrio abre las puertas todas las mañanas y repone las velas, que puede encender cualquier persona que quiera entrar.

La capilla se construyó también por una razón muy práctica: la iglesia parroquial de Santa María de Llas quedaba lejos, y así los vecinos del barrio podían celebrar la fiesta de San Juan sin tener que desplazarse tanto. La idea era salir en procesión desde aquí y llegar hasta la iglesia haciendo un recorrido completo por el pueblo. Esa procesión, con el ramo y las mujeres tocando la pandereta, sigue haciéndose igual hoy en día cada 24 de junio.

Al lado de la capilla hay una zona plana que durante años sirvió para bailar y ensayar el corri-corri, el baile tradicional más representativo de Arenas y probablemente uno de los más antiguos de toda Europa. En él participa un solo hombre, el bailín, frente a un grupo de mujeres que portan ramas de laurel y van acompañadas por tocadoras de pandereta y pandorio. El corri-corri fue declarado Bien de Interés Cultural Inmaterial en 2019, y la fiesta de San Juan es una de las dos fechas fijas en que siempre se interpreta.

La capilla se ha reformado con el tiempo: se pintó, se cambiaron las puertas, se arregló lo que hizo falta. Pero sigue siendo lo que siempre fue: un sitio pequeño, cuidado por sus vecinos, que forma parte de la vida del pueblo de una manera que no está en ningún libro de historia pero que se nota nada más entrar.