Seleccionar página

Mi abuela Josefa fue profesora de distintos ciclos durante toda su vida, y yo, durante toda la mía, he tenido a reiteradas personas mandándole saludos a la mejor maestra de ciencias que han tenido, por lo que siempre tuve mucho interés en saber exactamente porqué todo el mundo la recordaba con tanto cariño.

Mi abuela Fifi hace pocos años.

Empezó a trabajar con 21 años, en el pasado colegio de Pervís, en el cual solo habían 4 profesores por la falta de alumnado. Gracias a eso, mi abuela y sus demás compañeros del centro tenían mucha confianza entre ellos, y cada vez que había alguna inconveniencia, no tardaban en decirlo para arreglarlo lo antes posible. La clase de mi abuela era un aula muy pequeña y oscura, porque las pocas ventanas que habían no estaban dirigidas hacia donde daba el sol por la mañana, por lo que ella misma convenció al director y posteriormente al alcalde para dejarla abrir unas ventanas en una pared cerrada. Su argumento principal era que no iba a permitir que su alumnado esté dando clase en malas condiciones. y que como dice la propia ciencia, el sol es bueno y necesario.

Fue una profesora que reconocía el trabajo sin importar de donde viniera. Siempre me cuenta la historia de dos alumnos que tenían la misma nota final, y uno de ellos se quejo de eso mismo, y mi abuela siempre se centraba en la vida de este chico que supuestamente no merecía ducha nota: se despertaba a altas horas de la mañana para trabajar 14 horas en el campo con su padre, llegaba a su casa tarde con un cansancio que no le permitía pasar sus últimos momentos del día haciendo los deberes que le había mandado. Pero ese chico, que tanto laburaba a tan temprana edad, en clase era el que más atención prestaba y más se interesaba en el temario, y mi abuela reconocía eso y lo tenía más en cuenta que nadie.

Mi abuela marcó la infancia de muchas generaciones botijas, y hoy en día siguen recordando a Fifi la profesora de biología como una persona atenta, inteligente y, sobre todo, con la mayor de las vocaciones.

    Entrevistada: María Josefa Ceña Coro

    Domicilio: Cangas de Onís, Asturias

    Oficio: profesora de ciencias naturales

    Edad de la entrevistada: 82 años

    Fecha de la entrevista: 13/03/26

    Entrevistadora: Marta Fernández Gutiérrez

    Relación con entrevistada: nieta