Financiación y construcción

La escuela de Abiegos II

Marta Herrero

Actualmente, la función de la escuela de Abiegos es muy diferente a la que tuvo 50 años atrás. Hace quince, la escuela se viene utilizando como lugar de reunión para la Comisión de Fiestas y la Asociación vecinal, ya disuelta. En 2017, con la renovación de la Comisión de Festejos, la juventud que tomó el cargo se ha ocupado de acondicionar la escuela, en la medida de lo posible, con el fin de convertirla en un punto de encuentro para los más jóvenes. La planta baja -el antiguo salón- es hoy una pequeña sala de juegos; la primera planta -la antigua clase- se utiliza como sala de reunión, y la tercera planta, dónde se encontraba la vivienda de la profesora, permanece inhabilitada.

La escuela de Abiegos hoy. M.H.

No se tiene constancia del año exacto en el que la escuela fue construida, pero si sabemos que tuvo que ser después de 1898, ya que el promotor de su construcción llegó a Abiegos tras finalizar la Guerra de Cuba. También se sabe que en 1826 se daba clase en otro edificio.

En Abiegos, en 1826, los vecinos en Concejo Abierto destinaron “cien reales de vellón del producto de dicha taberna para que con esta cantidad y alguna corta cosa que puedan contribuir sus padres durante los meses de invierno paguen al maestro que la pretendiese”.

Las escuelas y los maestros de primeras letras (siglo XIX), Ángel Mato Díaz.

El promotor de la obra fue Santos Santos García, un hombre que llegó de Cuba tras finalizar la guerra de este país en 1898 (se desconoce el año exacto), y puso las primeras cinco mil pesetas para la construcción del edificio. También se comprometió a pagar el resto que hiciera falta para llevar a buen fin la obra. El ayuntamiento de Ponga colaboró con cuatro mil pesetas.

Muchas donaciones para la realización de la escuela llegaron de Cuba, otras llegaron desde diferentes puntos de España. Aunque la mayoría de la gente de Abiegos no podía permitirse aportar dinero a la construcción, el papel del pueblo fue muy importante. Los vecinos contribuyeron con su trabajo, arrastrando el material bruto, madera y piedra, hasta donde hoy se encuentra la escuela para que los canteros y los carpinteros lo trabajasen.

Conocemos la financiación altruista de esta obra gracias a un documento que pasó mucho tiempo encerrado en un armario de la escuela. Hace cerca de treinta años, Oscar Santos Aira, un vecino del pueblo, lo encontró y lo guardó en su casa. Posteriormente, con la creación de la asociación vecinal, Oscar decidió enmarcar y colgar el documento en la escuela, para recordar que fue una “construcción por el pueblo y para el pueblo”.

El escrito es legible en su mayor parte, pero el estado no es el mejor. Tiene un agujero en el centro y el papel ya no se puede despegar del marco de cristal sin romperse. Pese a toda la información que contiene el documento sobre las personas que donaron dinero para la construcción de la escuela, no aparece la fecha de redacción ni el autor. Oscar piensa que pudo haberlo redactado el que por aquellos tiempos fuese alcalde pedáneo de Abiegos, pero no se conoce ningún documento que pueda decirnos quién era el alcalde en la época. Sabemos también que del escrito sobre la financiación existían tres copias: una de ellas se perdió, otra se encuentra en una casa (en venta) del pueblo y la tercera es la que se conserva en la escuela.

Documento en el que se recogen las donaciones para la construcción de la escuela. Se encuentra expuesto en la planta principal del mismo edificio. M.H.

Entre 1965 y 1968 se llevó a cabo un arreglo de la escuela. Se le incorporaron baños en la primera planta y se remodeló la vivienda de la planta superior. Polda Baño, vivió esta remodelación cuando tenía entre 12 y 13 años:

Cuando los de Sellaño vinieron a arreglar la escuela nos tocó dar clase en una cuadra que había al lado del caleyón.”

Desde aquel arreglo no se ha llevado a cabo nada mas que algunas reparaciones puntuales. Cuando se fundó la Asociación de Vecinos, se arregló el tejado y se integraron una pequeña cocina, una nevera y un fregadero en la primera planta.

Informadores:

SANTOS AIRA, Oscar, ganadero jubilado y vecino de Abiegos, 75 años. / BAÑO GONZÁLEZ, Polda, jubilada, vecina de Abiegos, 67 años