Entrevistada: María Pilar de Con
Entrevistador: Valentina Romero
Le hago está entrevista a mi vecina, dueña de Casa Luis, una de las tiendas más importantes de Mestas de Con, que cerró puertas después de muchos años de servicio al pueblo.
Entrevistador: Maripi, después de tantos años, Casa Luis está a punto de cerrar. ¿Qué siente en este momento?
Maripi: Pues imagínate… mucha pena y también muchos recuerdos. Han sido cuarenta años detrás del mostrador, viendo pasar generaciones enteras de vecinos. Aquí he visto crecer a muchos niños que ahora vienen ya con sus hijos. Casa Luis no era solo una tienda, era parte de la vida del pueblo.
Entrevistador: La historia del negocio viene de mucho antes de usted, ¿verdad?
Maripi: Sí, muchísimo antes. La tienda abrió sobre 1935 o 1936 y entonces se llamaba Casa César, por mi abuelo, César Fernández, que fue quien empezó todo. Después mis padres, Luis Con y María Josefa Fernández, siguieron con el negocio, y más tarde me tocó a mí coger el relevo. Al final, Casa Luis ha pasado por tres generaciones de la familia.
Entrevistador: ¿Cómo era la tienda en sus mejores años?
Maripi: Había de todo. Esto era un bar y tienda al mismo tiempo. La gente venía a tomar un café, comprar pan, fruta, zapatillas, artículos de limpieza… hasta muebles y cosas de ferretería se llegaron a vender aquí. Antes los pueblos funcionaban mucho así, y nosotros éramos un punto de encuentro para todos.
Entrevistador: El mostrador de la tienda también tiene mucha historia.
Maripi: Sí, es una de las cosas más especiales del local. Es larguísimo porque hacía a la vez de barra de bar y de mostrador de tienda. Lo hizo un artesano de Becena llamado Pedro y tiene unas tallas hechas a mano preciosas. Me han ofrecido comprarlo varias veces, pero siempre me ha dado mucha pena venderlo.
Entrevistador: ¿Y por qué ha decidido cerrar ahora?
Maripi: Principalmente porque me jubilo y ya son muchos años trabajando. También han cambiado mucho las cosas. Antes en el pueblo había varios bares tienda y ahora ya no queda ninguno. La gente compra en grandes superficies y cada vez vive menos gente en los pueblos pequeños. Mantener un negocio así hoy en día es muy difícil.
Entrevistador: ¿Qué cree que perderá Mestas de Con con el cierre de Casa Luis?
Maripi: Más que una tienda, se pierde un lugar de encuentro. Aquí la gente venía a hablar, a enterarse de las noticias del pueblo, a pasar un rato. Los negocios pequeños daban vida a los pueblos. Eso es lo que más tristeza me da.
Entrevistador: Después de tantos años de trabajo, ¿con qué recuerdo se queda?
Maripi: Con las personas, sin duda. Al final, lo mejor que te llevas es el cariño de la gente. Eso no se olvida nunca.
Está fue la conversación que compartí con la señora María Pilar Con. A continuación, unas imágenes sobre su tienda, actualmente cerrada.

Como era la tienda de Casa Luis por dentro

Como es por fuera.