El lunes 27 de abril tuvo lugar una conferencia en el IES Rey Pelayo de Cangas de Onís, a cargo de Adela Omid, una joven afgana refugiada en España y destacada estudiante en su país. Durante la charla, nos contó su experiencia personal y habló sobre la falta de derechos de las mujeres en Afganistán, especialmente en la educación, tema por el cual ella decidió huir de su país tras la llegada de los talibanes al poder.
En primer lugar, Adela explicó la situación de las mujeres en Afganistán, donde las niñas no tienen acceso a la educación y sus derechos son prácticamente inexistentes. También mencionó, de forma más general, la situación política del país y la falta de derechos que sufren las mujeres, quienes no pueden opinar libremente, ni cantar, reír o bailar, y además están obligadas a cubrir completamente su cuerpo en público.
Durante la charla Adela compartió varias experiencias personales. Una de ellas fue su etapa universitaria, donde estudió periodismo. En su clase había 146 chicos y solo 4 chicas, y con el tiempo las otras tres abandonaron sus estudios para casarse. Sin embargo, ella decidió continuar y luchar por su sueño de convertirse en periodista. También contó que cuando ella comenzó a estudiar no destacaba académicamente, pero gracias a su esfuerzo, su pasión por el estudio y el apoyo de su padre logró convertirse en la segunda mejor de su clase, obteniendo un 9,8 en bachillerato.
Otra de las historias más impactantes fue la de su huida a España. Nos contó cómo una noche, a las 2 de la mañana, su hermano, quien estaba trabajando en el ejército afgano, las llamó para avisarlas de que debían coger un avión para escapar del país. Sin dudarlo, ella y su madre aceptaron y lograron salir de Afganistán con grandes dificultades y lesiones que Adela sufrió debido a la multitud de personas. Además, ella y su madre se dieron cuenta de que el país se encontraba tomado por los talibanes, gracias a su amiga quien desde la ciudad le informaba.
El momento más impactante de su historia fue cuando describió su primer día en la universidad. Al entrar en clase, se encontró sola frente a los 146 chicos, quienes la juzgaron por no seguir las normas impuestas a las mujeres, aunque ella no las conocía, debió de esperar fuera con las otras chicas hasta que el profesor autorizara su entrada. También fue juzgada por su forma de vestir, ya que llevaba tacones y se le veían los tobillos, algo que no estaba bien visto.
El objetivo principal de su discurso fue dar voz a las mujeres afganas y dar visibilidad a su situación. Además, quiso transmitir un mensaje muy claro dirigido a las chicas estudiantes españolas, el cual les invitaba a aprovechar al máximo sus estudios y oportunidades porque nunca se sabe que puede ocurrir después.
En conclusión, gracias a Adela podemos darnos cuenta de cómo es la vida actual en Afganistán, y como están sufriendo miles de mujeres que nunca podrán cambiar sus vidas, es decir nos contó la dura realidad de muchas mujeres que viven sin derechos.